Etiqueta: Morelia

Necesitamos a Jack Bauer?….

Los mexicanos seguimos en una especie de trance. Trabajamos, estudiamos, comemos, cenamos, platicamos, pero no nos explicamos qué chingados nos pasó. Qué si la inexperiencia de los gobiernos panistas, que si la herencia de los priistas, que si el llamado a la violencia de los pejistas, o que la in trascendencia de los demás actores políticos han provocado un estado de aparente pasmo, son de manera resumida e interpretada a mi manera, los argumentos que se escuchan en cualquier reunión de 2 o más mexicanos. 

Muchos pensamos que sufrimos un atentado terrorista. Pero muchos más piensan que es solo una escalada más del narco en su guerra territorial. Y solo falta que las granadas las haya soltado un pinche borracho, inadaptado y resentido social. Como decimos los ingenieros: es posible aunque poco probable. Imagínense, un pendejo agarrando el pedo el 15 de septiembre – like all us – con tres granadas en la bolsa, y que al Mexicanos al Grito de Guerra, y el Viva a los Héroes que nos dieron Patria e independencia, se le calienta el parche y se va para su casa tirando granadas y pidiéndole perdón a su Dios. Sí, como no.

Reconozco, soy un super fanático de la serie 24 Horas. Amante de la tecnología, usuario de ella durante los últimos 30 años de mi vida, siempre he pensado que bien utilizada, los malos se chingan antes de que terminen irse con la suya. Jack Bauer lo puede todo, con su talento, experiencia, valentía, pero sobre todo con el apoyo de toda la tecnología que los productores de la serie ponen a su disposición.

He visto como una simple Palm sirve para vencer a los grupos terroristas más cabrones y sofisticados del mundo. He sido testigo televisivo de como, desde un simple Treo 650 los ubican, se organizan, planean el ataque y se los chingan. Año tras año, Bauer se convierte en un héroe, que a pesar de las madrizas que le ponen, siempre termina cumpliendo su objetivo: evitar que los terroristas hagan más daño.

Porque claro, a los mendigos les sale uno que otro atentado. Pero el bueno, el definitivo, siempre es frustrado por el héroe y toda la faramalla tecnológica que lo respalda. Esos son hombres, no fregaderas.Y lo logra, señores y señoras, en 24, si 24 horas, que se nos van como arena entre los dedos. Pro al final, Bauer termina fregándose a todos, sean fundamentalistas, talibánes, coreanos, chinos, y si hubiera zetas por allá, también les partía su madre.

En Garza García, Nuevo León, el Presidente Calderón ignauró ayer el Centro de Control, Comando y Comunicaciones, en San Pedro – le llaman C4 – supuestamente con lo último en tecnología para proteger, cuando menos, a los habitantes del denominado Municipio modelo de México. No quiero pensar que por las prisas, sus PC´s aún no estén conectadas, la red esté muy lenta, el servidor no este protegido y las contraseñas de seguridad ya se encuentren en los escritorios de muchos, y circulando por toda la red, provocando que los responsables de hacerlas funcionar, ya fueron amenazados por el narco. No más eso nos falta.

Fernando Margain, el Tapado, aspirante a gobernar Nuevo León tiene 4 meses para demostrar que su nuevo juguete funciona. Quiero pensar que antes de subir este post, sus muchachos leen atentamente lo que en él estoy escribiendo. Y que cuando salga de mi casa, camino a la oficina, todas las cámaras que colocaron por la ciudad, van a estar cuidando que nadie me asalte o me secuestre. Es lo menos que podemos esperar, porque Jack Bauer no trabaja para Fernando, pero la tecnología sí, ¿ no cree usted?

No, yo no estuve ahí…

No puedo relatar lo que pasó en Morelia el quince. Tengo algunas ideas, me lo imagino, pero imposible transcribir lo que puede decir, quien estuvo ahí. No estuve, pero me duele.  México cambió. Muchos aún no lo entienden. Va más allá de la comprensión de quienes piensan “que mal pedo”. No, no fue un “mal pedo”. El 15 de septiembre de 2008 sucedió el primer atentado terrorista que afectó a la población civil. Nada que ver con la matazón entre carteles. Ningún parecido con levantones, secuestros, piratería, extorsiones y toda la gama de delitos que se pusieron de moda gracias a los desgraciados que ahora deben -deberían- estar preocupados por las consecuencias de los actos – fueron TRES, hijos de su pinche madre – que alguno, o varios, -que es lo mismo- engendros de su tiznada madre, ejecutaron en Morelia.

Me encabrona la duda de algunos. Lo que pasó el 15, fue un atentado terrorista. ¿no cree usted?

Hijos de su….

A que caray. Realmente que el acto terrorista perpetrado en Morelia, Michoacán, cuna del Presidente Calderón pegó y fuerte en el ánimo de mucha gente. No me atrevo a decir que en todos los mexicanos, pero sí, que cuando menos a todos con los que he tenido contacto desde ayer están, si no asustados, cuando menos perplejos, sin poder aún cuantificar las consecuencias que el giro que dio el combate al narcotráfico tendrá en sus vidas.

El día del Grito se cruzó una raya; se traspasó un límite. Los mexicanos sabíamos que existía el terrorismo, pero nunca lo habíamos vivido tan de cerca. Y ahora no tenemos claro si ahí parará la cosa, o al contrario, ya envalentonados por haber cruzado esa raya, los terroristas continuarán atentando contra los mexicanos buscando, no sé qué, porque lo que sí sé es que el Estado Mexicano va a responderles con todos sus recursos, que no son pocos.

Hay miedo. Hoy platicaba con un cliente que asustado, y me comentaba que se ha desatado en Monterrey una ola de secuestros contra cirujanos plásticos, expuestos públicamente  por las campañas de publicidad que han lanzado para promover sus servicios más allá de Monterrey, considerada en algunas encuestas como la ciudad donde se realizan más operaciones de cirugía estética en el País y con un lugar relevante mundialmente.

Me informó que muchos están considerando bajar su perfil, cambiar de automóviles y algunos hasta de residencia, pues aunque el solo conoce 2 casos de amigos cercanos que los secuestraron, sabe, a través de pláticas que son muchos más casos que esos dos. Miedo, preocupación mostraba su cara cuando platicaba lo anterior. Vulnerable lo sentí y me preocupé también. Todos estamos expuestos a estos criminales.

Narcotraficantes, secuestradores y ahora terroristas. Todos juntos y revueltos, aprovechando la incapacidad que ha mostrado el Gobierno para ofrecernos seguridad y para perseguir y refundir en las cárceles a estos culeros, que se creen y se saben inmunes ante la autoridad, y solo les preocupa que las pandillas rivales no les partan su madre. Estoy encabronado. Estoy preocupado. Que no nos ganen, que no nos aterroricen, mejor enojados que asustados, ¿no cree usted?

Violencia Narca…

LO que sucedió anoche en Morelia marca un nuevo rumbo en la lucha que libramos – todos estamos involucrados, nos guste o no – contra el narcotráfico. Ya no se trata de que se maten los malos entre sí. Ahora le entraron a las prácticas que en Colombia se le denominaba narco guerrilla, donde a través de atentados contra la población, sembraban terror.

Las reglas cambiaron y en serio. Si había dudas sobre la conveniencia de involucrar al Ejercito en esta lucha, deben quedar disipadas. Los narcos quieren convertirse en terroristas por lo que el ejercito debe evitar que alcancen sus objetivos de intimidar a nuestras autoridades y aterrorizar a los mexicanos.

Hoy mismo, en su columna en Milenio, Héctor Aguilar Camín escribe que “la guerra con mayúsculas contra el narcotráfico, en el sentido de vencerlo y erradicarlo, no la ha ganado nadie, ni la ganará México.Pero hay una guerra específica en esto que México no puede sino debe ganar. Es la guerra de la reconstitución del Estado para combatir el crimen. No para derrotarlo en todas las batallas, pero sí para combatirlo con TODOS LOS MEDIOS A SU ALCANCE, sin llevar al enemigo a sus propias filas.”

Antes del desfile militar del 16 de septiembre, horas después del atentado- ¿ más reto que ejecutarlo en Morelia?- el Presidente Calderón advirtió que “Quienes creen que con actos cobardes, en los que se lastima la vida y la integridad de personas inocentes, verán un Estado debilitado, en su acción criminal encontrarán un motivo sobrado para el fortalecimiento del Estado y la unidad de los mexicanos. Se equivocan… hoy más que nunca verán la acción de un estado más decidido a enfrentarlos y vencerlos”.

No sé que escribirá mañana Aguilar Camín. Lo que sucedió anoche nos dice que ya no se trata de un pleito entre narcos por el mercado del consumo de drogas en México. El narco quiere convertirse en terrorista. No tengo idea si se puede, a la usanza antigua, negociar un acuerdo con el hampa para que desarrollen sus negocios en paz. Pero sí sé que aunque se pueda, no se debe. ¿No cree usted?

A %d blogueros les gusta esto: