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Las campañas se ganan antes de que inicie el proceso electoral.

Solo los políticos con proyecto tienen claro, y actúan en consecuencia, de que la mayoría de las elecciones, se ganan antes de que inicie el proceso electoral. Aquellos suspirantes que esperan que la diosa fortuna o a cualquier santo a quien se encomienden los señalen con el dedo y les confirmen: tú lo serás! tendrán apenas unas cuantas horas o lo mucho un par de días para intentar poner orden en el seguro caos en que se convertirá su campaña electoral.

El político profesional está en campaña permanente. Ampliando sus redes, recaudando fondos, haciendo política y grilla, armando sus estrategias de acuerdo a los escenarios que sus consultores le construyen, pero no se están quietos, a la espera de que algún dedo «ungidor» los señale. Ellos están listos meses antes de que inicie el proceso electoral. Son ganadores, no se andan con cautela.

La planificación de una campaña no se elabora en unos cuantos días. Se requiere armar en primer término la estrategia, y para ello se tienen que analizar los resultados de las últimas elecciones, levantar encuestas y estudios de mercado, identificar los atributos positivos y negativos del candidato y sus adversarios, entender cuales son los problemas y motivaciones de los electores, crear la estrategia general de la campaña, con su mensaje central, los mensajes para cada segmento del electorado, el posicionamiento del candidato, su narrativa, el número de votos necesarios para ganar, tener claro de dónde y cómo se van a obtener y decenas de cosas más.

Suspirantes bisoños: si esperan al último día para decidirse a lanzarse a la campaña, van en ruta directa a la derrota.

Tipos de Campaña Electorales

Vuelvo a citar al Dr. Daniel Eskibel, que en su libro «Campaña Electoral: cómo viajar del Caos a la Estrategia», nos enfatiza que no hay un solo modo de hacer campañas electorales. En su experiencia, existen básicamente cuatro:

1-. Modelo Dinosaurio

Es la campaña electoral al viejo estilo. El eje es el candidato, sus ideas y sus proyectos. Solo se trata de recorrer el país, hablar en todas partes y aparecer con frecuencia en los medios de comunicación.

Enamorado de su discurso, el candidato cree que basta con soltarlo por doquier para que los electores corran a votarlo.

Y para la publicidad siempre hay un compañero o amigo político que algo sabe de eso. Además es simple: solo se trata de mostrarlo y de hacerlo ir. Apenas los más audaces agregan algún toque de ingenio o juego de palabras que suene bien.

2-. Modelo Tecno

Tecno de tecnocrático. Es la campaña electoral aggiomada, que busca deliberadamente ponerse al día. El eje de la emisión del mensaje, su calidad técnica, incluso su perfección.

Publicidad hecha por especialistas destacados, excepcional trabajo de cámaras, locutores de primer nivel, esteticismo puro. Y un candidato impecable, con el traje justo, la corbata justa y la sonrisa también justa.

Aquí reinan las formas, la exterioridad, el buen gusto, inclusive lo light. Algunos anuncios coquetean con el arte, y hasta pueden abrir puertas en festivales publicitarios.

3-. Modelo Gurú

Aquí la estrella es el consultor político. Actúa a modo de gurú y aplica sus recetas en todas las campañas. Sus mismas recetas en todas las campañas. No importa dónde, cuándo, cómo ni por qué. Siempre la misma receta repetida hasta el infinito.

4-. Modelo Elector

Es la campaña electoral centrada en la persona que elige, el votante, el elector. El eje para planificarla no es ni el candidato ni tampoco deleitar con el mensaje ni desplegar el virtuosismo del gurú.

El eje está en el receptor del mensaje, en el ciudadano que va a votar, en el complicado territorio de su psicología. Ese elector debe ser la obsesión de la campaña. Su perfil, su conducta, sus gustos, sus obsesiones, sus opiniones, sus problemas.

La campaña debe ser a medida del elector, no del candidato ni del publicista ni del consultor.

La mente es el campo de batalla. Sobre ella hay que operar. Comunicación persuasiva no es lo mismo que comunicación bonita. Es una campaña que convence, que da en el blanco, que provoca la reacción adecuada. No busca el placer estético, sino la eficacia para provocar el voto.

En BÖRTE nos especializamos es utilizar eficazmente las encuestas y los focus group, y tener la inteligencia de un grupo de expertos en comprender los anhelos, los deseos, los problemas, las angustias, las necesidades de los electores. Y nuestros mensajes no son bonitos, son eficaces.

 

La receta perfecta para perder las elecciones!

En el estupendo sitio maquiaveloyfreud.com encuentras todo lo que requieres conocer para convertirte en un experto en el tema electoral, salvo lo que tenga que ver con legislación y fiscalización. Pero, nos presenta, por ejemplo, una receta cuyos ingredientes la mayoría de estrategas políticos las hemos vivido y sufrido, para que nuestros clientes pierdan la contienda electoral. Veamos:

1-. No estudies al electorado.

2-. Cuestiona duramente las encuestas.

3-. Organiza tu campaña de último momento.

4-. Rodéate de personas que piensen igual que tú en todo.

5-. Confía solo en tu olfato y en tu propia experiencia.

6-. Pelea con todos los periodistas que puedas.

7-. Recuerda que tus adversarios son enemigos.

8-. Nunca pienses si hay que pegarles políticamente a los demás o no.

9-. Habla para los políticos en lugar de para tus electores.

10-. Construye un mensaje para todos, no se te ocurra construir para cada uno de tus segmentos.

11-. Miente todo el tiempo.

12-. No busques alianzas con nadie.

13-. Nunca pierdas de vista que llegaste a dónde llegaste porque eres un gran comunicador. Nadie va a enseñarte nada.

14-. Cambia de estrategia cada vez que los genios ocurrentes que te rodean o peor, tu familia, te llegan con sus ocurrencias.

15-. Elige un jefe de campaña cuya principal virtud sea obedecerte.

16-. No delegues nada.

17-. Nunca dejes de obedecer las voces de tus grupos de incondicionales.

Ya saben amigos aspirantes para el 2018. Con dos o tres ingredientes de está receta, la derrota la tendrán asegurada.

 

Del Libro «Campaña Electoral: cómo viajar del Caos a la Estrategia, de Daniel Eskibel.

 

La batalla electoral se gana en linea

 

Hoy en día, estamos tan apegados a los dispositivos que a veces se nos olvida comer, dormir o convivir con los seres queridos. En los últimos diez años, las redes sociales se han vuelto parte de nuestras vidas y los políticos aún están aprendiendo como usarlas para llegar a su electorado.

En la actualidad, es imprescindible llevar, a parte de una campana por tierra y por aire, una campana en las redes sociales. Facebook, Twitter, WhatsApp, YouTube e Instagram son las herramientas más poderosas que un político puede tener a la mano.

  1. Primero, a diferencia de los medios tradicionales, donde pagas para un spot, en las redes puedes difundir los mensajes y las ideas del candidato con un costo menor que en los medios tradicionales .
  2. Las redes sociales permiten al político del siglo XXI reaccionar a tiempo, de manera inmediata a nuevos sucesos, a ataques o comentarios de parte de los opositores. En una campaña llevada simplemente por medios tradicionales, el candidato tendría que buscar un espacio en la prensa escrita o audiovisual para reaccionar y, por eso, varias veces los aspirantes no lograban responder a tiempo.
  3. Como vivimos en la era de la retroalimentación, donde podemos fácilmente calificar un restaurante o un gimnasio, es muy importante que el aspirante interactúe con su electorado. Un sencillo y elocuente ejemplo es la campana de Barack Obama en 2008, cuando gano gracias a su página my.barackobama.com, donde las personas podían contar sus vivencias e historias, que después el equipo de Obama usaba para generar debates y mítines. Dándole voz al ciudadano sencillo, logro ganar la Casa Blanca.
  4. Con el Internet, alcanzas más que con los medios tradicionales. En los años 60 empezaron a estudiar la comunicación de masas porque se dieron cuenta del enorme poder que tenía la pantalla televisiva. Medio siglo después, tenemos que darnos cuenta del tremendo potencial que tiene el Internet. El tiempo promedio que un mexicano está conectado al Internet, en 2017, es de 8 horas con 1 minuto. El internet ya supero el tiempo que los mexicanos ven televisión (3 horas y 3 minutos) o que escuchan el radio (2 horas 50 minutos). La mitad de los 70 millones de mexicanos conectados a Internet están en línea las 24 horas del día.
  5. Las redes sociales son las que más usa el electorado mexicano. Hay más de 25 millones de personas en Facebook; es decir, uno de cada cinco mexicanos está en la red azul. Y más de 34 millones de mexicanos están en WhatsApp, con un promedio de 671.6 minutos por visitante.
  6. A parte del alcance del Internet y sus redes sociales, los estudios muestran que los mexicanos se acercan a la información política a través del Internet. Es de las redes sociales de donde los mexicanos sacan su información acerca de las propuestas políticas, de los políticos y los casos de corrupción. El año pasado, Facebook jugo un papel central en las elecciones que llevaron a Trump a la Casa Blanca. Desgraciadamente, la red social con más usuarios del mundo ayudo a propagar falsas noticias que desinformaron a la población estadounidense.
  7. Las redes sociales no solo permiten una escucha activa del ciudadano, sino le ofrece al político las herramientas para acercar, reclutar, organizar, movilizar, interactuar, persuadir e informar a su electorado.  Un ejemplo que ya se ha vuelto clásico es la campana del 2015 de Jaime Rodríguez Calderón para el puesto de gobernador de Nuevo León.

  1. Hoy en día, las herramientas para decir una historia en línea son tan diversas que solo se necesita un poco de creatividad para llegar al corazón del electorado. Con música, imágenes e historias conmovedoras, la batalla esta medio ganada. Si la calidad de nuestra historia logra impresionar, el efecto se verá, sin duda, a la hora de votar.

En la última década, la batalla electoral se ha mudado más y más en línea. En 2008, cuando Obama llego a ser el primer presidente de color de Estados Unidos, había invertido tan solo 4% de su presupuesto en su campana en línea. Un año después, Bob Donnell le invirtió casi el doble para alcanzar la gubernatura del estado de Virginia. Hoy en día, en México, la inversión más fuerte se hace en la publicidad electoral en línea, debido a las restricciones que se tienen para hacer publicidad en medios tradicionales.

Råzvan Cårcu

El caballo negro, parece ser blanco. Aguas con el Bronco!

Jaime Rodríguez Calderón es un animal político 100 por ciento puro, aunque ahora navegue con bandera de ciudadano independiente. Yo lo conocí a finales de los 80´s, cuando andaba buscando la Secretaría General de la CNC, que alcanzó a ganar, y desde entonces nuestras vidas se han entrecruzado de una manera extraña, aunque nunca hemos coincidido en algún evento privado o circunstancia ajena a la función pública o política que nos haya permitido conocernos.

Fue en las épocas del Lic. Sócrates Rizzo como Presidente del CDE del PRI, Alcalde de Monterrey y después en los tiempos de Rizzo García como precandidato, candidato a la gobernatura y gobernador cuando coincidimos colateralmente con Jaime en el ejercicio público. El con más orientación hacía la política de a verdad, ocupando puestos de liderazgo en el PRI, puestos de elección popular, y yo, siempre amarrado en el Ejecutivo.

Curiosamente en tiempos Post Rizzo García, durante el Sexenio de González Paras, Jaime Rodríguez trabajó en el Ejecutivo, en dos proyectos que a mi me tocó iniciar y que por diferentes circunstancias, no las terminé: Santa Lucía y la ampliación de Venustiano Carranza; por eso estoy seguro que sabe quién soy yo, aunque no me ubique fisicamente, y yo sé quién es él, y lo identifico inmediatamente.

En la primera parte del Sexenio de Rodrigo Medina, Jaime se ganó el ser Alcalde de García, N.L., una candidatura negociada por entre Abel Guerra y Rodrigo Medina , y ganada electoralmente por Rodríguez Calderón.

Trabajó bien como Alcalde, y además, se dio la circunstancia de que sufrió dos atentados organizados por la maña que dominaba el pueblo sede de las Grutas de García, hechos que le otorgó una enorme popularidad entre la raza. Gracias a esos dos eventos, supongo ajenos a su proyecto de vida, que Jaime se sintió  con posibilidades de aspirar a gobernar Nuevo León.

Rodríguez Calderón, por haber pertenecido al equipo de Abel Guerra, se convirtió, sin deberla, y quizá sin hacer nada para temerla, en adversario del equipo de Medina. Por eso entendió desde muy temprano, que le sería imposible lograr que el PRI apoyara, aunque sea solo por taparle el ojo al macho, sus aspiraciones.

Jaime hizo un buen diagnóstico de las circunstancias, y atinadamente decidió lanzarse por la libre, renunciando a años de trabajo en el PRI, que le otorgó muchas oportunidades, aunque ahora se queje de que, en el toma y daca con su ex partido, perdió.

Jaime, ya fuera del Partido Revolucionario Institucional, libre de ataduras, anda haciendo talacha, pero ahora, para él solito. Busca ser Gobernador, cree que puede hacerlo y, aquí viene el porque de este largo Post: El Bronco, está haciendo un excelente trabajo, a tal punto que aparece en todas las encuestas como un candidato viable, aún sin Partido que lo respalde.

El miércoles pasado Rodríguez Calderón ofreció una conferencia en la Escuela Superior de Procesos Electorales, un excelente centro académico de convergencia electoral y gobernanza que dirige Mario Guerrero, y nos mostró la No Estrategia que ha puesto en marcha para ser Gobernador de Nuevo León.

Más allá de lo dicho en el evento, lo que quiero resaltar aquí es que Jaime Rodríguez Calderón ha implementado la mejor Campaña de Marketing Político por Internet que he visto en este País. Al no contar con recursos, vulgo, al no tener de otra, a Jaime no le quedó más que voltear a las redes, convencerse del enorme potencial que tienen para impulsar su proyecto, y créanme  amigos del PRI y PVEM, que si no se ponen buzos, les va a meter un susto mayúsculo, pues Jaime está construyendo una extensa, leal y capacitada estructura política que lo hará transitar del aire a la tierra con el soporte de la tecnología de una manera tal, que ahí se verán si no ponen atención.

Más adelante seguiremos comentando sobre la campaña del Bronco, cuyo emblema será un potro blanco a pleno galope, mientras que el se está convirtiendo en el caballo negro de la carrera por la Gobernatura de Nuevo León.

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