“Honrarás a tu padre y a tu madre”, de Cristina Fallarás

Libro de memorias, crónica, novela histórica, autobiografía de ficción, autoficción pura y dura, “Honrarás a tu padre y a tu madre” me resultó de género inclasificable, pero de grata lectura. Cuenta dos historias con un mismo tronco, que parecen avanzar paralelamente, buscando sin encontrarlo, un punto de intersección donde conciliar los secretos, los prejuicios, los tabúes y las prohibiciones familiares con el deseo, la necesidad de conocer el origen de su vida.

No me acuerdo cómo llegué a “Honrarás a tu padre y a tu madre”. Publicado en el 2018, lo encontré entre una decena de libros de Anagrama que esperan lectura. Sé que no fue por lo atractivo del título, que me lo parece y también estoy seguro que no fue por la autora, desconocida para mi. Vagamente creo recordar una reseña pero no logro afirmar el recuerdo en mi mente. Sin embargo, supe por la sinopsis que el libro de Cristina trata de dos temas que me interesan: La Guerra Civil Española y el género de moda, la autoficción.

Independiente de las razones que me llevaron a iniciar la lectura, pronto una sorpresa avivó mi interés: uno de los protagonistas de la historia de Cristina Fallarás resultó descendiente de Benito Juárez, el más grande prócer de la historia mexicana: su bisnieto Pablo Sánchez Larqué, hijo de Delfín Sánchez Juárez y Sophia Larqué.

Cristina Fallarás (1968-) es una periodista, escritora y política española. Por su novela “Las niñas perdidas” recibió el prestigio Premio Hammett 2012 de la Semana Negra de Gijón y el Premio Ciudad de Barbastro de Novela Breve 2011 por “Últimos días en el Puesto del Este”. Este 2021 aparecerá su más reciente novela “El Evangelio según María Magdalena” y es una reconocida activista en favor de los derechos de las mujeres.

“Honrarás a tu padre y a tu madre” trata de de la historia de la familia de Cristina, esencialmente la sus dos abuelos, el paterno, Felix Fallarás, sin militancia política conocida y fusilado en Zaragoza en 1936; el otro, Pablo Sánchez Larqué, formaba parte como encargado de uno de los pelotones de fusilamientos de los Franquistas sublevados contra el gobierno de la Segunda República encabezado por Manuel Azaña.

Cristina, ante el muro de silencio impuesto por su abuela paterna, Presentación Pérez, investiga, indaga, analiza, rastrea y se entera sobre la vida y la muerte de su abuelo paterno, Felix Fallarás, el Chico, fusilado en los inicios de la Guerra Civil confundido, quizá, con su padre, Felix Fallarás, el Grande, activo sindicalista. De su abuelo materno, Pablo Sánchez, el Coronel, con quien convivió mientras vivió, tenia claro, por su abuela, la Jefa, que el principio había sido Benito Juárez.

Pero hay otra historia subyacente en el libro de Fallarás, que es la de la propia Cristina, que inicia cuando se echó a andar, partiendo sin rumbo y sin plan de Barcelona, a “buscar a mis muertos”, recalando en el “Grand Oasis Park”, una deprimente, abandonada y decrépita urbanización, otrora de lujo, ubicada en la costa de Tarragona, para relatarnos, desde ahí, a manera de bitácora, sus recuerdos a través de una serie de anécdotas, acercándonos a su privilegiada infancia como nieta de un reconocido militar del franquismo.

Escrito desde las entrañas, “Honrarás a tu padre y a tu madre” no es un libro sobre la Guerra Civil Española, sino sobre los efectos que provocó entre los descendientes de vencedores y los vencidos. El abuelo materno de Cristina perteneció al bando de los triunfadores; el materno, al de los derrotados. Y enfrentarse, asumirse como descendiente de esa dicotomía, obligó a Cristina a reconocer con lacerante dolor como el silencio y la cobardía familiar que palpó durante su búsqueda, le mutiló una parte de su memoria, la que pertenecía al abuelo paterno, y que recuperó con la escritura de esta historia.

Narrada en primera persona, intercalándose las historias de sus abuelos con las de su peregrinaje, “Honrarás a tu padre y a tu madre” me resultó una lectura fascinante, a pesar de que como escribe Cristina, “Nosotros, los vivos, solo tenemos pequeños huesecillos del esqueleto de la historia, de esta historia, y con ellos las construimos, evidentemente falsa. No cambia en absoluto lo que sucedió. Lo que sucedió, sucedió, y jamás tendremos idea”, porque la historia que nos relata Cristina, se puede creer o no, pero de que se lee, se lee y yo, ¡Te leo!
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