“Polvo y sombra”, de Antonio Manzini

Dos cadáveres -una transgénero y un tipo con el número telefónico de Schiavone en la bolsa del pantalón como única señal de identidad – con contundentes señales de homicidio, separados por cientos de kilómetros; la primera víctima en el río Dora, en el Valle de Aosta; el segundo, a las afueras de Roma, son motivo, causa y razón para reencontrarnos con el subjefe Rocco Schiavone, involucrado en una investigación que le parece, siente y percibe que lo excede, qué lo sobrepasa, que el caso, le viene grande.

Antonio Manzini (Roma, 1964), actor, director de cine y teatro y escritor, fue alumno de Andrea Camilleri en la Accademia Nazionale d’Arte Drammatica. Ha publicado novelas, así como varios libros de relatos. “Polvo y sombra” es la sexta entrega de la serie del subjefe Rocco Schiavone, todas publicadas por Salamandra Black. Desde 2016 las novelas sobre Schiavone han sido adaptadas a la televisión y se emite por la televisión italiana.

Razones superiores, secretos de Estado, el bien superior, el menor de los males. Por acatar órdenes supremas, llega el momento de tragar sapos, de ajustar valores, de definir el rumbo que tomará su vida. Si conoces a Rocco Schiavone, podrás entender, comprender la encrucijada a la que se enfrenta en “Polvo y sombra”.Si lo desconoces, déjame comentarte que para mí, es uno de los mejores personajes del Noir que he conocido, y mi principal argumento para recomendarte las novelas de Manzini.

Un anti héroe, adicto a la marihuana, irónico, depresivo, mal humorado, incapaz de mantener, y no solo por infiel, una relación amorosa; un policía violento, sarcástico, grosero, cínico, mamón, que desparrama mala leche, y que sobre todo, aborrece que le toquen los cojones; pero a la vez, responsable, trabajador, de enorme corazón, gran amigo y con un gran talento como investigador.

Schiavone, desterrado desde Roma en el Valle de Acosta, un pequeño pueblo turístico, ubicado en los Alpes Italianos, al borde de la frontera ítalo-franco-suiza, conocido por sus montañas nevadas, sus pistas de esquí y la renta “per cápita” más alta de Italia, donde todos los nativos son familiares en algún grado, a donde llega castigado por un incidente con el hijo de un importante político Romano.

Más tolerante e integrado al equipo que le asignaron, pero igual de irrespetuoso con sus superiores, el subjefe es obligado a “manejar” la investigación del homicidio de Juana Pérez, transgénero argentina, de una manera “políticamente correcta”, nada más alejado de sus métodos, ética profesional y filosofía de vida de nuestro personaje.

El hombre encontrado a las afueras de Roma, está ligado a un hecho del pasado, que afectó terriblemente a Schiavone y a su grupo de amigos más íntimo: Furio, Brizio y Sabastiano, con quienes Rocco mantiene una relación añeja y de profunda amistad y que por la cercanía al policía, resultaron dañados a tal punto, que Adele, la compañera de Sebastiano, murió acribillada en la misma casa de Rocco, por unas balas que iban dedicadas a él.

Y es la persecución para atrapar a Enzo Baiocchi, el asesino de Adele, un narcotraficante cuya organización destruyó Rocco, la parte más intensa y adictiva de “Polvo y sombra”. Búsqueda llena de sorpresas, sospechas, malos entendidos y traiciones. El talento del subjefe al servicio de la venganza lo dejan expuesto, junto a sus amigos, a la revancha de fuerzas sombrías que actúan en su contra, y golpean donde más duele: con la desconfianza de sus camaradas.

Tengo que confesarte que escribo el texto entre sentimientos encontrados. “Polvo y sombra” es la sexta novela de la serie, y Manzini tiene la costumbre de iniciarlas donde termina la anterior. Claro, me preguntarás: “entonces, ¿necesito leer las otras cinco para agarrarle la onda?”, y tendré que responderte, con el riesgo que aquí le pares a la lectura, que leer, cuando menos, la quinta, te sería no indispensable, pero sin duda, recomendable. !Carajo!, ya te lo dije, pero no me dejes.

Es en “7-7-2007” cuando podrás entender mejor las razones de la ira, la depresión, el dolor y la rebeldía que carga Rocco; es en esa penúltima entrega donde conocerás a Marina, su mujer, de quien está total, completa y profundamente enamorado, y quien lo abandona, cuando desengañada, descubre las pequeñas tranzas que mantienen su nivel de vida.

Sexto capitulo de una serie terriblemente adictiva, entretenida, divertida; plagada de personajes entrañables, donde destaca el subjefe Rocco Schiavone, con sus botines Clark (destrozó 10 pares en los primeros meses), su ira, su irreverencia, su angustia, su nostalgia, su extraño concepto de lo moral y lo ético, sin olvidar su decálogo sobre lo que le toca los cojones. Recomendable lectura ¡Te leo!

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