“Hombres”, de Angelika Schrobedorff


¿Ingenua o cínica; coqueta o infantil; calculadora o cauta; egoísta o víctima; empoderada o sólo rebelde; ambiciosa o simplemente ansiosa? No logré descifrar cuál era el rasgo que mejor definía a Eveline Clausen, la bella, hermosa, irresistible, pero caprichosa, inmadura y superficial protagonista de la ópera prima de Angelika Schrobsdorff (1927-2016), “Hombres”. No me simpatizó mucho Eveline, pero no niego que me provocó sentimientos, algo encontrados, embrollados, pero potentes.

Deseaba mucho leer “Hombres”. Las expectativas que me generó Angelika después de leer “Tú no eres como otras madres”, me llenaban de ansiedad, impaciencia y a la vez, desasosiego: temía al desencanto.

Y es que “Tú no eres como otras madres” es una maravillosa, entrañable e inolvidable novela protagonizada por una madre tan singular, tan original, tan deslumbrante, que te dejaba sin aliento. Aún la recuerdo. ¡genial lectura!

“Hombres” se publicó originalmente en 1961 y provocó un escándalo, a pesar de que recibió una fuerte podada por la censura alemana de aquellos años. Espero que la edición de Periférica & Errata Naturae se apegue a la versión original. Imagino que la Alemania de los 60’s debió ser muy mojigata, pero que a estas alturas del partido se nos ofrezca una versión censurada, me parecería un insulto al lector.

¡Hombres! Varios, sometidos, enamorados, seducidos. Varón que se cruzaba con Eveline, hombre que caía total, completa y absolutamente rendido ante sus encantos; nuestra protagonista, después de sufrir los efectos desastrosos de la guerra, los emplea con un talento innato, sacando partido, explotando su hermosura; lucrando con la fascinación que ejerce entre los varones; deseando evadir, esquivar, burlar ese futuro lleno de miedo, desarraigo e inseguridad, a la que parece condenada.

“Hombres” trata de la infancia, adolescencia y juventud de Eveline; inicia durante los últimos años de la II Guerra con los Nazis negándose a rendirse y sin aflojar su persecución contra los judíos. Difícil juzgar a Eveline, de madre judía y padre alemán; que abandonó a su adorado padre, porque con su madre, perseguida por semita, tuvo que huir de Alemania; llegaron a Bulgaria, donde se reunieron con su hermanastra y su marido, búlgaro de nacionalidad, padres de un niño; y sin que sea un spoiler, les puedo comentar que lograron sobrevivir hasta el fin de la guerra, como todos: con miedo, carencias y sufrimientos.

Finalizada la conflagración, Bulgaria es ocupada por Rusos, Ingleses y Estadounidense, y hombres de las cuatro nacionalidades (no olvidemos a los búlgaros), sucumben ante la belleza de la adolescente, que aprovecha su hermosura para divertirse; a los 17 años, Eveline se ha enamorado perdidamente del “amor de su vida” en tantas ocasiones, que tiendes a olvidar que aún es una niña, y sientes el impulso de juzgar, cuando lo que debes es tolerar y comprender, aunque sea con reparos.

Sin cumplir aún los 18, contrae matrimonio con un joven soldado estadounidense, católico para más señas, y a las 6 semanas de casada, ya la tenemos de nuevo, coqueteando con medio ejercito de ocupación, hasta que las obligaciones militares de su marido los trasladan a una Alemania devastada.

Pronto, aunque entiende que su marido cuidará de ella, y mantendrá alejados el miedo y la desgracia de su vida, también comprende que su idea de felicidad, se alejará irremediablemente, por lo que se rebela al papel de ama de casa que le quiere imponer el cándido, inocente, ingenuo, ilusionado y enamorado Teniente.

La historia que nos cuenta Angelika nos muestra a una Eveline egoísta, pero perspicaz; superficial e imperfecta pero intuitiva y sagaz; apasionada y a la vez, desapegada; si su historia erótica y amorosa fuera la de un hombre, sería considerada admirable; narrada en primera persona, con una prosa que parece ajustar perfectamente con la que utilizaría una joven como Eveline, “Hombres” es una novela de “iniciación”, donde presenciamos la evolución de Eveline transitando de niña una mujer entrando a sus treinta; mucha vida vivida en tan pocos años.
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