“Fred Cabeza de Vaca”, de Vicente Luis Mora

Los lectores estarán de acuerdo conmigo que, descubrir un nuevo autor, cuya literatura nos seduzca, nos cautive, nos entusiasme, nos encandile y nos conquiste, resulta un verdadero placer, porque, entre muchas razones, representa una promesa, la esperanza de que habrá más lecturas fascinantes en el futuro.

Vicente Luis Mora (1970-) es español, abogado y poeta. También escribe novela y ensayo. Ejerce la crítica literaria en varias revistas y suplementos culturales, y mantiene un Blog literario -Diario de lecturas- desde el 2008, una iniciativa planteada en su momento como parte de un proyecto de ampliación de las fronteras literarias a nuevas instancias posibilitadas por las nuevas tecnologías.

“Fred Cabeza de Vaca” (2017) es su más reciente novela, que esperamos no la última, y cuenta.. cuenta entre muchas cosas, ese es su atractivo, sobre Natalia Santiago Fermi, una bien intencionada académica, que se propone escribir una biografía sobre “el artista español más universal desde Picasso: Fred Cabeza de Vaca”.

Pero, ¿Quién es Fred? No, no tiene nada que ver con el conquistador. La novela nos plantea desde el inicio que Fred es uno de los mayores artistas que ha dado el mundo en el siglo XXI. Natalia nos cuenta que “A pesar de los numerosos testimonios disponibles sobre FCV, y de los profusos escándalos que llenaron portadas y publicaciones…..fue un perfecto desconocido”. De ahí su proyecto: dar a conocer al verdadero Cabeza de Vaca, el que escondió su personalidad tras su obra (Santiago dixit).

Escrita como una especie de rompecabezas, donde las piezas son fragmentos de textos de diversos orígenes: apuntes para memorias, el diario del propio FCV, esquejes y comentarios de Natalia, artículos de críticos, conversaciones con una tal Francis Eckerman, mensajes y archivos electrónicos, textos encontrados en el basurero del artista, memorandos de su consejero legal, recortes y entrevistas de prensa, conversaciones grabadas, mensajes a manera de post-it encontrados en casa de una de sus amantes.

Múltiples son las fuentes que el creador -¿o la biógrafa?-, utiliza para ofrecernos un retrato “realista” de Fred Cabeza de Vaca, que va revelándose como un ser inteligente, pensador interesante, crítico de arte, curador museístico, cocinero de altos vuelos; un artista provocador, obsesionado con la basura y su reciclaje; seductor, mantenido, egoísta, manipulador, arribista, misógino (a sus amantes las numera: la 1, la 70, la 54): un personaje tan deslumbrante como repugnante, atiborrado de excesos y contradicciones.

Conforme avanza la novela, Natalia, que conoció y simpatizó -en una biografía no autorizada de FCV se le citaba como “su crítica de guardia”- con Fred, empieza a -¿dudar?- reflexionar sobre el Fred que se le manifiesta a medida de que arma el rompecabezas. Y como quién busca, encuentra, Natalia se tropieza con un trol virulento cuyas acciones la dejan descolocada.

“Fred Cabeza de Vaca” me pareció una agradable sorpresa. La elección de Mora, utilizando cientos de textos fragmentados, era una propuesta arriesgada, solventada magistralmente, porque créanmelo, muchos de esos pedazos son, por si mismos, una lectura atractiva; leídos en conjunto, resulta fabuloso, adictivo -a ratos parece un thriller, a ratos relato de ciencia ficción -, y entretenido.

“Fred Cabeza de Vaca” es una ambiciosa, innovadora y maravillosa novela. Además de su valor literario, resalto como un plus esa mirada tan irónica como cínica del autor sobre el mundillo del arte del siglo XXI, ese que aquí en México, la crítica Avelina Lésper vitupera sin piedad como arte VIP (video, instalación, perfomance) contemporáneo.

Vicente Luis Mora además de gran escritor, nos resultó un profundo, imaginativo y crítico conocedor del arte contemporáneo. La recomiendo ampliamente.
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