“Legado en los huesos”, de Dolores Redondo

Desconectarse de la realidad para sumergirse en una historia llena de maldad, y así encauzar nuestras emociones negativas para enfrentarnos a nuestro lado más oscuro y pesimista de una manera más sana, segura y controlada, pueden ser buenas razones para la lectura de historias como “Legado en los huesos”. A mi me funciona.

Un conjunto de huesos descubiertos en una cueva en el Valle del Baztán; el suicidio en el tribunal del padrastro de Johana Márquez; un asesino que reclama la presencia de Amaia Salazar para confesar donde escondió el cuerpo de su víctima; una serie de profanaciones a una Iglesia. Eventos que parecen no tener nada en común, pero…. Es el Mal lo que erra por El Valle del Baztán.

Dolores Redondo Meira, la ganadora del Premio Planeta 2016 inició su carrera como escritora con relatos cortos y cuentos infantiles. La primera entrega de la Trilogía del Baztán fue su segunda novela. Antes de dedicarse a escribir de tiempo completo estudió gastronomía y trabajó en varios restaurantes. Con su ahora tetralogía, me queda claro que conoce cómo mezclar los ingredientes para crear una adictiva saga policiaca.

La Trilogía del Baztán me atrapó. Apenas terminé “El guardián invisible”, decidí continuar con el segundo tomo de la obra de Dolores Redondo y no me arrepentí. “Legado en los huesos” inicia meses después de donde termina “El guardián…” y me resultó mejor leerla teniendo tramas, personajes, paisajes, mitos y leyendas bien presentes en el cerebro, porque “Legado en los huesos” supera a la primera entrega de la trilogía.

El prodigioso Valle del Baztán, tan fantásticamente detallado y ambientado por la autora permanece como el escenario frío, lluvioso y fantasmagórico donde Amaia Salazar, el sub inspector Jonan Etxaide, el Dr. San Martín y los policías locales Iriarte y Zabalza nos conducen por una ruta que funde la leyenda, el mito y la fantasía en una ficción que nos encadenara irremediablemente a la lectura de otra excelente historia.

La familia de la Inspectora Salazar -aumentada por el nacimiento de Ibai- mantiene su protagonismo pletórico de secretos, celos y malentendidos. El clan Salazar: la agria Flora, la indecisa Ros, la entrañable tía Engrasi, pero sobre todo Rosario, la amenazante ama, la esencia de la oscuridad, como centro y origen del drama; de un misterio al que no le encontramos solución, al que no queremos encontrárselo porque eso significa terminar con la novela, y no, no queremos que eso suceda, a pesar de la promesa que significa su continuación en la “Ofrenda a la tormenta”.

“Legado en los huesos” me parece más ambiciosa que “El guardián invisible”. Redondo gira con fuerza la tuerca, y rebasando las presencias fantasmales del Basajaun y de la Belegile, nos involucra con Amaia en el combate que libra contra sus más íntimos y profundos temores, que son representados por una figura tan vasca, mitológica y fantástica como las brujas y los guardianes del Valle: ¡El Tarttalo!

La Trilogía del Baztán levanta pasiones. Me quedó claro cuando publiqué mis reflexiones sobre “El guardián invisible”. La mayoría de quienes ya lo leyeron son españoles. En países como México, percibí curiosidad por las novelas de Dolores Redondo, generado principalmente por las películas que se encuentran en Netflix, pero me quedó claro que los libros de la autora española no pasan desapercibidos.

“Legado de los huesos” es una novela negra, no solo porque trata de crímenes, asesinos y policías. “Legado de los huesos” es una novela más oscura que la vantablack. Tragedia, morbidez, conflicto, luto, depresión, locura: el “sola vayas” como única defensa contra los monstruos que amenazan con apoderarse de tu alma. Los secretos familiares como barrera contra la sanación y la cordura. La recomiendo.
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