48/2017-.Hurgando entre los cada vez más caóticos libreros de la Gandhi Monterrey, me topé con “Arrancad las semillas, fusilad a los niños”, la primera novela publicada por Kenzaburo Oé, en una edición publicada en Anagrama en 1999,.

“Arrancad las semillas, fusilad a los niños”, Kenzaburo Oé (único japonés galardonado, junto a Yasunari Kawabata, con el premio nobel de literatura), nos cuenta las desventuras de un grupo de delincuentes juveniles que, a finales de la segunda guerra mundial, son evacuados de su reformatorio para tras una penosa travesía, ser abandonados por sus carceleros en un pueblo perdido entre las montañas, donde supuestamente los pobladores se harían cargo del cuidado del grupo de adolescentes.

El caso es que casi inmediatamente, los habitantes del poblado, ante la muerte de varios animales y dos seres humanos, temerosos de que se desate una epidemia, abandonan la aldea, dejando al grupo de 15 jóvenes encabezados por el narrador – y por Minami, solos, pero sin posibilidades de abandonar el poblado, por lo que intentaran reaccionar uniéndose para construirse una vida independiente y digna.

Sin embargo, sus intentos se estrellaron ante la ignorancia y el odio de los pobladores, pobres campesinos que al confirmar que nuestros jóvenes no fueron víctimas de una epidemia, quizá inexistente, se deciden regresar y ahí es donde se muestra las reacciones de los adultos, que temerosos de ser acusados del abandono, muestran el lado más violento, miserable y egoísta de los seres humanos.

Novela dura, sin concesiones, que muestra las consecuencias de las guerras: hambre, suciedad, frío, injusticia, muerte, traición, odio, desilusión, violencia, ignorancia, desesperanza, miseria.

Kenzaburo Oé publicó “Arrancad las semillas, fusilad a los niños” a los 23 años, en 1958, y ya desde el título nos despierta el interés y nos conecta de una manera absorbente con la historia, que se las recomiendo a morir, pues es una lectura ideal, humana y dolorosamente bien escrita.

Kenzaburo Oe nace el 31 de enero de 1935 en la localidad de Ose (en la actualidad es parte del Pueblo de Uchiko) de la prefectura de Ehime, donde pasa su infancia y adolescencia hasta que, en 1954, se traslada a Tokio para iniciar la carrera de Filosofía y Letras. Finaliza su licenciatura cuatro años después, especializándose en literatura europea.
En 1963 nace su hijo Hikari (luz), discapacitado por una hidrocefalia y con diagnóstico de autismo. Este acontecimiento se va a convertir en el eje principal de su vida y de su obra. Sus títulos más importantes, como Una cuestión personal, Dinos cómo sobrevivir a nuestra locura o El grito silencioso girarán, en mayor o menor medida, en torno al tema de su hijo, como también ¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!.
Buena parte de su obra, asimismo no se puede entender sin los efectos de la Segunda Guerra Mundial en Japón y la modernización de este.
En 1958 recibe el Premio Akutagawa por su novela “La Presa”, en la que narra sus vivencias infantiles.
En 1994 obtuvo el Premio Nobel de Literatura.

219 páginas

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49/2017-. Gracias a la Colección Nuevos Tiempos Policiaca de Siruela, he tenido el placer de conocer autores de novela negra, sobre todo europeos, que probablemente ninguna otra editorial de las que llegan a nuestro país los hubiera publicado.

Así, llegó a mis manos “Asesinato en el jardín botánico” del autor italiano Santo Piazzese, una encantadora novela publicada, originalmente en 1996, y que 20 años después, Siruela la rescata para goce nuestro.

La historia inicia cuando Lorenzo La Marca, un bioquímico de un Instituto de Investigación de Palermo, que una tarde, desde la ventana de su despacho un cuerpo colgado de las ramas de un árbol milenario.

El muerto es Raffaele Montalbani, un amigo, ex-compañero de trabajo e hijo además, del fundador del Instituto de Investigación. De inmediato le surgen a La Marca dudas sobre un posible suicidio, aunque todo apuntara a ello, por lo que junto a Michelle, la forense, y al comisario Spotorno, ambos amigos personales de La Marca, emprenden una investigación para desvelar el motivo de la muerte.

Obviamente es una trama clásica de la novela negra, pero aquí lo que me fascinó es el ritmo y el escenario -Palermo es una hermosa ciudad por lo que vi gracias a Google maps- donde se desenvuelve la investigación, con cientos de citas sobre blues y jazz, cine clásico italiano y americano, literatura, buen humor, gran dosis de cinismo y para rematar, una historia de amor.

Además, el autor no requiere crear escenas hiperviolentas, sino nos narra una historia de un crimen, si es que se le puede clasificar así: magistral, de ahí que su solución es como las de las clásicas novela de Marlowe.

En resumen, les recomiendo ampliamente “Asesinato en el jardín botánico” de Santo Piazzese. Plena de reflexiones, ingenio e ironía y siempre con Palermo como amado telón de fondo la historia discurre rítmicamente en pos de la resolución de un crimen lúdico, inteligente, magistral.

Santo Piazzese (Palermo, 1948), biólogo y escritor, ha publicado, entre otras, las novelas Asesinato en el Jardín Botánico, La doppia vita di M. Laurent y Il soffio della valanga, que fueron reunidas en el volumen Trilogia di Palermo, traducido con gran éxito a varios idiomas. En 2011, recibió el Premio Lama e Trama a toda su carrera. en 2013 publica Blues di mezz’autunno.
Colabora con el diario La Repubblica y con numerosas revistas italianas y extranjeras. Debutó en 2000 como guionista de radio, con un documental de radio de cinco capítulos transmitido por la RAI y dedicada a algunos sitios arqueológicos de Sicilia.

222 páginas

50/2017-. No todo en la literatura es ficción. Del periodismo han surgido grandes plumas como Gabriel García Marquez, Truman Capote, , Norman Miller, Svetlana Alexievich, Gay Talese, Ryszard Kapuscinski y muchos escritores más, que han construido enormes narraciones a partir de su oficio como periodistas, y cuyos textos demuestran su dedicación, intención, largas horas de investigación, observación, documentación y verificación de datos.

“Reportero”, de David Remnick, director de la prestigiada revista New Yorker recoge 12 historias que fueron publicadas durante los últimos 20 años en su revista. Organizada en 4 partes. Remnick, en un enorme ejercicio periodístico, donde nos muestra un perfil profundo y bien documentado de personajes de poder como Al Gore, Tony Blair, Vladimir Putin, Václav Havel o Benjamin Netanyahu.

Igualmente nos retrata a personajes como Philip Roth, Don DeLillo, Amos Os o Alexander Solzhenistin, e incluso, se va de gira con Bruce Springsteen, siempre sin conformarse y mucho menos sujetarse a un formato de pregunta y respuesta, sino al contrario, buscando en otras fuentes que piensan, el porqué actúan como lo hacen, sus motivaciones y sus contradicciones.

La verdad no pensé que lo leería de cabo a rabo. Inicié con los personajes que me eran más atractivos -los escritores y Al Gore- pero al final, terminé las doce historias convencido de que autor nos descubrió matices desconocidos de cada uno de los personajes desde diferentes ángulos haciendo muy interesante la lectura.

David Remnick (Hackensack, Nueva Jersey, 29 de octubre 1958) es un periodista, escritor y editor estadounidense.
Ganó el Premio Pulitzer en 1994 por su libro de Lenin’s Tomb: The Last Days of the Soviet Empire. Remnick ha sido editor de la revista The New Yorker desde 1998. Fue nombrado Editor del Año por Advertising Age en 2000. Antes de unirse a The New Yorker, Remnick fue reportero y corresponsal en Moscú por el diario The Washington Post. También ha sido miembro de la Junta Directiva de la Biblioteca Pública de Nueva York. En 2010 publicó su sexto libro, The Bridge: The Life and Rise of Barack Obama.[1]
También publicó Rey del mundo, una brillante biografía sobre Mohamed Alí

366 páginas

Adiós, adiós a “the whole enchilada”

https://liebanosaenz.wordpress.com/2017/03/04/adios-adios-a-the-whole-enchilada/

51/2017-. Ahora me tocó conocer, gracias a Nuevos Tiempos de Siruela policiaca, al novelista argentino Ernesto Mallo, a través de la lectura del tercer caso del ex comisario Lascano titulada “Los hombres te han hecho mal”, que de tan buena novela, me pongo de tarea conseguir a la brevedad “Crimen en el barrio del Once” y “El policía descalzo de la Plaza San Martín”, las primeras dos de la saga.

“Los hombres te han hecho mal” es una novela negra en toda la extensión de la palabra, aunque sea relativamente corta (187 páginas); llena de sangre, rabia, venganza, que trata sobre una red de tratantes de niñas; de policías y políticos corruptos; de niñas secuestradas, torturadas, obligadas a prostituirse, para después, ser eliminadas como si fueran una bacha de cigarro.

Lascano era un comisario de la policía federal argentina, supongo que de tan bueno e incorruptible que la burocracia no encontró mejor manera de deshacerse de él más que jubilarlo al cumplir 60 años.

Lo que no contaban sus enemigos, es que Lascano, apodado “El perro” recibiría una oferta irresistible por parte de una prima millonaria ,llamada Sofía, para buscar y encontrar a su nieta desaparecida, Candela, e investigar sobre la muerte de la madre, Amalia, hija de Sofía, entregada a esa red de trata de niñas para someterlas a ejercer la prostitución.

Hay que ller detenidamente la novela porque hay demasiados personajes para 187 páginas; pero aún y así, la novela se lee rápido, y les puedo además comentar, que, sin tratar de fastidiarles la lectura, tiene un final -en dos partes, profesional y personal – muy chingón. Se las recomiendo mucho!

Biografía de Ernesto Mallo
Periodista y escritor, el argentino Ernesto Mallo nació en 1948 en La Plata. Pasó por los más variopintos trabajos antes de tener fortuna en la escritura.
Su primer contacto con la literatura fue a través de obras de teatro y cuentos. En 1973 debutó como dramaturgo con La vacuna, a la que siguieron Siete cuatros en 1977 y Qué mambo el de Colón en 1982. En el ámbito del cuento, en 1974 publicó Bautizo y otros cuentos.
La aguja en el pajar fue su primera novela, ya en 2006. Desde entonces, ha sido un prolífico escritor. Entre su obra destacan El relicario, Crimen en el Barrio del Once, Los hombres te han hecho mal o El Comisario Lascano. Algunos de sus libros se han llevado al cine, como Delincuente argentino, guion que él mismo adaptó para la versión cinematográfica.

187 páginas

34/2017-. Yo me entere del último libro de Gay Talese, “El motel del voyeur” cuando su publicación en inglés (2016) provocó una verdadera polémica sobre la autenticidad de la historia o de las historias ahí contadas.

Una investigación de The Washington Post ponía en cuestión el libro: Gerard Foos no pudo haber observado todo lo que dice que había observado porque su motel no fue suyo todo el tiempo que decía que lo había sido, aseguraban.
Y, aunque Talese señalaba una y otra vez que era un narrador poco fiable, las cosas se podían comprobar en ocasiones y demostrar que no eran reales.

El caso es dudar sobre la veracidad de los reportajes e historias de Gay Talese, uno de lo más grandes periodistas estadounidenses, fundador de lo que se consideró en su tiempo “nuevo periodismo”, autor de enormes libros, de los cuales yo he leído varios, son palabras mayores, de ahí la polémica tan grande que se armó.

“El nuevo periodismo es una tendencia que nació en los años 60 en Estados Unidos en el que los periodistas entran a formar parte de la historia y la narran como si fuese un texto de ficción. Es decir, lo de leerlo como si fuese una novela no es un lugar común, sino la realidad. Todo se narra lleno de detalles, lleno de diálogo y el periodista lo cuenta todo desde dentro y lo vive.”

Gay Talese siempre se ha jactado que el solo narra hechos reales que sucedieron, que el no escribe ficción, sino reportajes e historias verdaderas, sin ocultar sus fuentes y sin cambiarles los nombres a los protagonistas, y el debate periodístico insistir en que en el libro existían hechos que no sucedieron y cuestionaron la veracidad de su fuente principal, Gerad Foos.

La historia es la siguiente: el protagonista, Gerard Foos, un voyeur, que para satisfacer su conducta había llegado al extremo de comprar un motel para convertirlo en el escenario de sus observaciones (Foos había creado unas falsas rendijas del aire que servían para observar desde el ático lo que pasaba en ciertas habitaciones seleccionadas), y que además, las dejaba puntualmente descritas en un diario.

Después de la publicación de “La mujer de tu prójimo”, otro exitoso pero controversial libro de Talese, que también trata sobre las costumbres sexuales de los norteamericanos, hizo pensar a Foss que Talese podría estar interesado en conocer los resultados de su voyeurismo.

En 1980 Talese acude a conocerlo, y mantuvieron una relación por muchos años sin decidirse ninguno de los dos a publicarlos, hasta que 36 años después, aparecen bajo el título “El motel del voyuer”.

Es obvio que una obra como esta hubiera escandalizado al mundo en los 60´s, 70´s y quizá hasta mediados de los 80´s, pero los comportamientos sexuales que narra el hotelero, y sus conclusiones (se creía un investigador de la conducta humana) ya no incomodarían ni a niño de 13 años.

El libro es entretenido, y nos puede llevar a reflexionar sobre los limites de nuestra privacidad, y también como ha cambiado nuestro comportamiento sexual y como nos hemos enfrentado y adaptado a estos cambios.

A mi no me queda duda de que “El motel del voyuer” es un excelente relato, más allá de polémicas sobre su valor como reportaje periodístico. Se los recomiendo, se lee fácil.

Gay Talese (Ocean City, 7 de febrero de 1932) es un periodista y escritor estadounidense. A principios de la década del sesenta escribió para el diario The New York Times y ayudó a definir (juntamente con Tom Wolfe) el periodismo literario o “reportaje de no ficción”, también conocido como “Nuevo Periodismo” . Sus más reconocidos artículos hablan acerca de Joe DiMaggio, Dean Martin y Frank Sinatra. Sus libros “Honrarás a tu padre”, “Los hijos”, y “Vida de un escritor” son muy recomendables.

226 páginas

35/2017-. Hace menos de un mes, les comenté que me había topado con una escritora inglesa, desconocida para mí, pero muy reconocida en otros lares por sus novelas policíacas, protagonizadas por Jack Caffery – un joven policía, atractivo, compulsivo, bebedor, incapacitado para mantener relaciones afectivas- que carga sobre sus espaldas la desaparición de su hermano mayor, que a los nueve años fue una presunta víctima de un pederasta, vecino de la casa de sus padres, lo que le provocó una obsesión, a tal punto que eligió ser policía para capturarlo, y desentrañar el destino de su hermano mayor.

La novela que les reseñé en marzo, fue “El ritual”, tercera de la serie, una novela policiaca que mezcla ciencia, ritos y supersticiones tribales africanas, drogas, programas de rehabilitación, y cuyo resultado es un thriller que te mantiene enganchado desde su inicio, y con un final, que cuando menos para mi, fue inesperado, porque nunca logré reconocer, hasta el mero mero final, quién era el culpable.

De tan buena, busqué, hasta que las encontré, las primeras dos novelas de la saga: “El caso Birdman”, que es la que les voy a comentar en esta pequeña reseña, y “El tratamiento”, que merece un poco más.

La sinopsis del libro nos dice: “Greenwich, al sudeste de Londres. El inspector Jack Caffery; joven, compulsivo, impasible; acude al lugar donde se ha cometido uno de los crímenes más espantosos que jamás ha visto. Cinco prostitutas han sido asesinadas de manera ritual y arrojadas a un descampado cerca del Millenium Dome. Las autopsias posteriores revelan la existencia de una truculenta firma que vincula a todas las víctimas. Caffery se da cuenta pronto de que está tras la pista de una de las figuras delictivas más peligrosas: un asesino serial. Molesto por la desconfianza hacia él dentro de las fuerzas policiales, y obsesionado por el recuerdo de la desaparición de su hermano, Caffery utiliza todas las armas que la ciencia forense le ofrece para cazar al asesino. Sabe que solamente es cuestión de tiempo que ese sádico criminal actúe de nuevo.

Una novela negra con todos los ingredientes propios de las mismas: un crimen espeluznante, una investigación difícil, un detective con una carga del pasado, una historia de amor complicada… Todos estos elementos forman un relato que engancha desde el principio y que mantienen en vilo al lector hasta la última página.

Les tengo que avisar que hay escenas de los crímenes muy explícitas, con mucha dureza que ponen los pelos de punta. Aún así es un libro que no puedes dejar de leer. Cuando crees que las cosas se resuelven la historia da un giro inesperado y otra vez te ves envuelto en una investigación contra reloj. Ante todo hay que evitar que el asesino siga actuando. Me ha gustado mucho y, lo mejor, he estado en vilo durante toda la novela.”

Muy recomendable, dura, nos muestra las motivaciones del Inspector Jack Caffery, la terminación de su relación con Veronica y el inicio de la relación con Rebeca.

Mañana, les platico de “El tratamiento”. Está, está gruesa !

351 páginas!

Mo Hayder dejó la escuela a los 15 años, trabajó como camarera, guardia de seguridad, directora de cine, azafata en un club de Tokyo y profesora de inglés como lengua extranjera en Asia. Tiene una diplomatura en cine por The American University de Washington DC y otra en escritura creative de la Bath Spa University en Reino Unido.

36/2017-. “El tratamiento”, de Mo Hyder, es el segundo tomo de la saga policial protagonizada por Jack Caffery, y creo que es tan buena, o quizá, más que “Birdman” o “El ritual”, que en conjunto, son los tres de los ocho tomos que ha publicado Siruela en español.

Antes de platicarles de que va “El tratamiento” permítanme recomendarles que si son sensibles a crímenes como la pederastia, se abstengan de leer “El tratamiento”, porque aunque la autora no se regodea en ello, lo trata con seriedad y profundidad porque existe, y más cerca de nuestros hijos de lo que nos imaginamos.

“El tratamiento” te enfrenta a uno de los peores crímenes que pueden existir: pederastas secuestradores, viles animales que no merecen ser considerados humanos.

La sinopsis no le hace honor a la novela: “ En una tranquila zona residencial al sur de Londres, la policía encuentra a una pareja que fue brutalmente atacada y secuestrada en su propia casa, durante tres días; sin embargo lo peor es descubrir que su hijo, de ocho años, desapareció.”

Recordemos que Jack Caffery, nuestro protagonista e hizo policía motivado por la desaparición de su hermano Ewan, de 9 años de edad, presuntamente a manos de su vecino, un presunto pederasta, y entre esa poderosa y dolorosa razón, aunada a el desequilibrio de su relación con Rebecca -tienen que leer Birdman, para que conozcan lo que sufrieron como pareja – el Inspector Caffery era el menos indicado para investigar el crimen.

La novela de Hayder trata de manera descarnada un tema muy doloroso: la trata mundial de niños, los pederastas; como se organizan entre ellos, sus códigos, sus tretas, su poca madre, para estar siempre en lugares donde pueden satisfacer su pinche perversión.

La estructura de la novela es soberbia. Todo lo que vas deduciendo a lo largo de la novela, la autora te lo cambia con un giro magistral. El asesino no es quien te imaginas; el crimen que cometió, el dolor que infringió a los padres, es más grande de lo que puedas suponer.

La novela no es negra: es más obscura que el negro más profundo que se pueda un humano imaginar. La pederastia no es un tema agradable de leer, pero sabemos que existe, que está más cercano a nosotros de lo que nos imaginamos.

Los abusos contra nuestros niños se dan a diario, y aunque la sociedad prefiere voltear la cara, somos muchos los padres que sufrimos las consecuencias de tantos depredadores que andan sueltos en los confesionarios, en los consultorios médicos, en los clubes deportivos, en las escuelas, en cualquier lugar donde estos animales puedan localizar a sus pequeñas víctimas.

La autora, Mo Hayder toca un tema muy delicado, de manera fría, pero real. Una buena lectura de “El tratamiento” podría ser el darnos cuenta de lo expuestos que están los infantes, ante tanto depravado que anda suelto por el mundo, atacando, para acabarla de fregar, en manada.

La recomiendo a quienes les guste la novela negra. “El tratamiento” . Cumple con todos los requisitos del genero. Mo Hayder no nos concede un minuto de descanso, nunca te permite tomar aire. No es para cualquier lector.

Mo Hayder dejó la escuela a los 15 años, trabajó como camarera, guardia de seguridad, directora de cine, azafata en un club de Tokyo y profesora de inglés como lengua extranjera en Asia. Tiene una diplomatura en cine por The American University de Washington DC y otra en escritura creative de la Bath Spa University en Reino Unido.

37/2017-. No soy lector de Eliseo Alberto. De él, solo recuerdo haber leído la novela ganadora del Premio Alfaguara 1998 “Caracol Beach”. Su obra más conocida es “Informe contra mi mismo” que no es ficción, sino una especie de crónica periodística sobre el sistema de seguridad cubano.

La semana pasada me topé con “La novela de mi padre”, y el título y la portada me provocaron el llevármelo para casa, y aprovechando que es una novela corta, muy breve, la leí una mañana mazatleca, fresca y soleada, frente al Pacífico.

El padre de Eliseo Alberto fue un gran poeta cubano, Eliseo Diego, y la obra “La novela de mi padre” parte de una novela que dejó inconclusa Eliseo Diego, y que Eliseo Alberto decidió continuarla, al saberse enfermo; Eliseo Alberto falleció en el 2011, y la publicación póstuma de “La novela de mi padre” fue decisión de si hija María José.

“La novela de mi padre” abarca varios géneros: crónica, ensayo, memoria personal y ficción, muy bien escrita, concisa, pero llena de recuerdos y de amor a su padre y a su familia. Lectura entrañable!

Eliseo Alberto de Diego García Marruz (Arroyo Naranjo, Cuba, 10 de septiembre de 1951 – México, D. F., 31 de julio de 2011)1 fue un periodista, novelista, poeta y guionista cubano que vivió en el exilio en México desde 1990 y cuya ciudadanía adoptó en 2000.

145 páginas.

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