Ya todos saben que Nuevo León votó por una Nueva Generación, por un cambio de actitud, por una nueva manera de hacer política. Rodrigo Medina representa el cambio y a pesar de todos los pesares, México es una País de Jóvenes que necesita urgentemente un cambio en sus mandos políticos. Ya Mentor Tijerina escribió hoy en El Norte sobre ese mandato. Nuevo León necesitaba un candidato como Rodrigo y lo único que espero es que les de oportunidad a esos cientos de jóvenes talentosos, trabajadores, con oficio y vocación política que lo arroparon en su campaña y que lo llevaron al triunfo. Se equivocan quienes piensan que Medina llegó por Naty. Medina es un representante de una nueva generación de políticos del PRI que merecen una oportunidad. Rodrigo, con su grupo, va a transformar Nuevo León.
Publicado por Humberto Vela
Nací en Monterrey, N.L. México, en marzo de 1957. He trabajado desde 1982 en la industria de las tecnologías para la información, así que hoy inicio la aventura de escribir de nuevo. Ver todas las entradas de Humberto Vela
bueno, pues parece que el comentario anterior fue un
acierto y que resulto cierto aunque creo que se quedo corto ante
los acontecimientos actuales y los que faltan por venir, solo
espero que se recapacite por el bien de nuevo leon y este
gobernador de chiste se termine por irse a donde no aga mas daño.
por otra parte el nefasto pri tiene mejores personas y politicos
que terminen este trabajo desastroso que he hecho medina y puedan
salvar un poco de dignidad politica para las elecciones federales o
que realmente el pueblo comprenda el tremendo error que cometieron
al votas a un inepto.
Me gustaMe gusta
En todas partes, incluso en el mismo PRI, y en los resportes que hay sobres sus juntas nacionales, se entiende sin dudas, que Medina llegó por Nati. Se quedó y creció por otro monstruo mayor, una maquinaria eficiente del temible PRI, Peña Nieto y sus ejércitos dignos de una mafia, y el apoyo nacional de tantos gobernadores príistas, conexiones de todos los involucrados (quizá menos de Medina quien se mantuvo congelado en medio de todo lo que se hizo para él) y el sin fin de compromisos que se crearon, además de todas las esperanzas de trabajo que dio a tantísimas personas que metió en su campaña, algunas con dinero público, a otras con promesas que involucran dinero público (todos sabemos que ambos rebazaron sus topes, pero la campaña de Medina quizá multiplicó varias veces la de Elizondo, parecido a la de Tomás Montoya para diputado local). Elizondo fue un peor candidato, empezó sin querer comprometerse a dar puestos y demás, no compite en imagen (a la gente le importa la foto mucho, un joven le gana a un viejo, sobre todo en este estado tan poco politizado); pero Medina, un candidato mediocre, tuvo la mejor maquinaria detrás de él. No se compare a Enriquez con Carlos Garza ni con nadie más, ni en niveles de corrupción y falta de escrúpulos, ni en habilidad política y conocimiento de campaña. Tampoco se compare nada de la campaña de Elizondo con el poder que Nati tiene en el estado tanto con empresarios, como con partidos (PT, Convergencia) y líderes sociales de diferentes tipos, desde maestros, sindicatos y mucho más. Elizondo se enfrentó a un PAN en Nuevo León que no lo apoyó, con pura gente que metieron Larrazabal y Madero, Larrazabal con un apoyo a medias esperando se cumplan parte de sus caprichos, sabiendo que sin Elizondo, él hace del PAN en el estado lo que quiera. Elizondo tuvo que formar un equipo paralelo poco eficiente, con apoyo federal mal organizado, que al parecer se fue frenando con el tiempo tal vez por el escrutinio público que se enfocaba en ese y no en el que todo el país en diferente ángulos le estaba aportando a Medina.
Nuevo León sí necesitaba un cambio y no se ve donde está. Esperemos que Medina, ya que le ganaron su elección los poderosos gigantes detrás de él, pueda empezar a respirar si quiera por sí mismo y pueda actuar como gobernante, milagrosamente sacando la sabiduría necesaria para ello, wunque no queda claro de dónde.
Me gustaMe gusta