Pues llegue…

Mal viaje. Deja la bronca que representó salir tarde de la casa, a pesar de que llegué a las 13 horas para según yo, contar con tiempo suficiente para comer con calma, fumar mi puro, beber mi vino y mi café, hacer la maleta y bye. Pero no conté con Lety, que a pesar de que a las meras 13 05 le dije que pusiera el carbón para la carne, nos la sirvió hasta casi las 14 30 por lo que desde ese momento, todo fue carreras y hasta Luz, mi novia, se enojó porque le quité el carro en la caseta de Cadereyta – maneja horrible – para no perder el avión y ahí vamos, a más de 120 Km/Hr. en el mini carro manual de Luz hasta arribar al Mariano Escobedo con menos de 55 minutos de anticipación. Lo bueno es que los de AVIACSA no me la hicieron de bronca, aunque se desquitaron cuando nos subieron al avión 30 minutos antes de la salida, y despegamos 30 minutos después de la hora programada, es decir, ! estuvimos una hora en el pinche avión, sin clima, en pleno verano, todos empapados de sudor y a punto de rebelarnos !!!! El caso es que con una revista haciéndola de abanico de Pedro Infante aguantamos a duras penas y ya que arrancó, a dormir hasta casi llegar a la capital de la República Mexicana. Y mañana si hay tiempo le sigo, por lo pronto les dejo una foto de Luz para que la conozcan.

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