¡Extraordinaria! Después de leerla, entiendo las razones por las cuales «Middlemarch» ha sido venerada por críticos literarios, académicos y organizaciones literarias como una de las mejores novelas inglesas del siglo XIX. «Middlemarch» es una novela de George Eliot que explora la vida en una ciudad provincial inglesa durante el período victoriano. A través de sus personajes interrelacionados, como la idealista Dorothea Brooke, el ambicioso médico Tertius Lydgate, su manipuladora esposa, Rosamund Vincy, y el joven orgulloso Will Ladislaw, la obra examina temas de ambición, amor y el papel de la mujer en la sociedad. La narrativa aborda las limitaciones impuestas por las convenciones sociales mientras los personajes luchan por sus ideales. Con un enfoque en el reformismo y la crítica social, «Middlemarch» se presenta como una obra maestra que captura la complejidad de la existencia humana en una comunidad en transformación.

Nunca la lectura de una novela me había llevado a una investigación tan profunda como «Middlemarch». Acumulé notas y más notas sobre la narradora, el contexto histórico, político y social de la época, los personajes y sus motivaciones, así como las diferencias entre Eliot y otras novelistas inglesas de la misma época, como Jane Austen o las hermanas Brontë. Y es que las sensaciones y emociones que evoca la obra son tan ricas y complejas que invitan a una reflexión profunda sobre los temas que aborda.

George Eliot, seudónimo de Mary Ann Evans (1819-1880), nació cerca de Coventry, Inglaterra y fue una destacada novelista y pensadora del siglo XIX, reconocida por su profunda exploración de la psicología humana y las complejidades sociales. Su obra, como «Middlemarch», combina realismo y análisis crítico, estableciendo un puente entre la literatura victoriana y el modernismo. Fue pionera en la representación de personajes femeninos complejos.

Ya mencioné que “Middlemarch” se desarrolla en la ciudad ficticia de Middlemarch, en Inglaterra, y abarca varios temas, incluidos el idealismo, el matrimonio, el reformismo político, y la lucha de las mujeres por su independencia. A través de la vida de diversos personajes, como Dorothea Brooke, Tertius Lydgate, Rosamund Vincy, y Will Ladislaw, Eliot explora las limitaciones sociales y las aspiraciones individuales dentro del contexto de una sociedad en transformación.

Y sí, como toda novela de la época victoriana que se respete, hay romance en las tramas. Pero pienso que Eliot ofrece un análisis más profundo (son más de 800 páginas) y matizado de la psicología de sus personajes y la complejidad de las dinámicas sociales a diferencia de, por ejemplo Jane Austen, que se enfoca en el romance y las relaciones sociales con un tono más ligero y satírico, mientras que Eliot explora problemas sociales y morales en un contexto más amplio, incluido el reformismo social y los desafíos profesionales.

A diferencia de Austen, que a menudo se centra en la vida doméstica y las relaciones, o de las Brontë, que abordan el amor y la pasión en contextos más góticos, Eliot no solo se interesa por el matrimonio y las interacciones personales, sino también por el progreso social y las aspiraciones intelectuales. Su novela presenta un retrato más complejo del papel femenino en la sociedad, abordando temas de independencia y las limitaciones impuestas a las mujeres con mayor profundidad, así como explorando sus ambiciones intelectuales y la frustración que experimentan en el ámbito público.

Otro punto que me llamó poderosamente la atención fue la narradora que utiliza la autora, una voz omnisciente que utiliza un estilo que combina la prosa descriptiva con reflexiones filosóficas y sociológicas; que al reflexionar sobre las decisiones de los personajes y sus consecuencias nos transmite un fuerte sentido de moralidad y ética, exhibiendo un enfoque humanista, mostrando así una fuerte empatía hacia los personajes y conectándonos emocionalmente con ellos. La narradora a menudo se dirige directamente a nosotros, rompiendo la “cuarta pared” en algunos momentos y fortaleciendo la conexión entre el lector y la narrativa creando una experiencia participativa que nos invita a cuestionar y reflexionar sobre las situaciones y dilemas que enfrentan los personajes.

Me resulta imposible reflejar en tan pocas palabras la magnitud de esta extraordinaria novela. La novela no se centra en una única trama, sino que presenta múltiples historias interconectadas. La búsqueda de Dorothea Brooke por un propósito significativo y su frustrante matrimonio con Mr. Casaubon, así como las ambiciones del Dr. Tertius Lydgate por reformar la medicina, son ejemplos de las tramas que se entrelazan para formar un retrato complejo de la vida en Middlemarch.

En «Middlemarch», Dorothea Brooke se casa con Mr. Casaubon con la esperanza de contribuir a su trabajo, pero enfrenta un matrimonio opresivo y desilusionante. La llegada de Will Ladislaw ofrece a Dorothea una conexión emocional más auténtica, aunque su relación se complicará por las circunstancias sociales. Por su parte, Rosamund Vincy, impulsada por su deseo de estatus y seguridad, se casa con Tertius Lydgate, lo que resulta en tensiones debido a sus aspiraciones. El interés de Will hacia Dorothea y su relación superficial con Rosamund reflejan la complejidad de las conexiones humanas en un contexto social cambiante, donde las ambiciones individuales y las expectativas a menudo chocan.

Las bodas en la novela, especialmente entre Dorothea y Casaubon, así como la relación entre Lydgate y Rosamund, exploran las complejidades de los matrimonios victorianos y sus repercusiones en la vida personal y profesional de los protagonistas. Estas relaciones reflejan las expectativas sociales y las tensiones inherentes que enfrentan los personajes en su búsqueda de autonomía y felicidad. La narradora proporciona un análisis crítico de la sociedad victoriana, cuestionando los roles de género y la moralidad. A través de las experiencias de los personajes, Eliot examina temas de idealismo, desilusión y las limitaciones impuestas por la tradición, lo que permite un enfoque multifacético sobre las realidades sociales de la época.

«Middlemarch» es una novela rica y compleja que ofrece un estudio profundo de las dinámicas sociales y personales en un momento de cambio. La singularidad de su narradora, las tramas intrincadas y los temas de progreso social la convierten en una de las grande obras de la literatura, invitando -y yo te invito a su lectura- a los lectores a reflexionar sobre las luchas universales que enfrentamos todos.

En última instancia, para mí, y aunque te suene a un cliché muy usado y desgastado al hablar de clásicos de la literatura, “Middlemarch” destaca por su exploración de temas universales que trascienden su contexto histórico. La novela ofrece un análisis profundo de la condición humana y de las interdependencias en la vida comunitaria. La tensión entre el deseo de progreso y las limitaciones sociales sigue resonando en la experiencia moderna, lo que explica la perdurabilidad de esta obra en la literatura. Te leo!