
¿Te imaginas una versión de la historia en la que Estados Unidos, en lugar de enfrentarse al nazismo, decide abrazarlo? En «La conjura contra América», Philip Roth te lleva a un mundo alternativo en el que Charles Lindbergh, el famoso aviador conocido por su primer vuelo transatlántico en solitario, se convierte en presidente de los Estados Unidos tras derrotar a Franklin D. Roosevelt en las elecciones de 1940. Este Lindbergh ficticio firma pactos de no agresión con la Alemania nazi y el Japón imperial, manteniendo a Estados Unidos fuera de la Segunda Guerra Mundial.
Durante la lectura no logré dejar de ver un paralelismo entre la injerencia de Hitler en la elección ficticia de Lindbergh en 1940 en la novela y la influencia real que se alega que tuvo Vladimir Putin en las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2016.
En la novela, Hitler apoya y favorece la candidatura de Charles Lindbergh, un conocido aislacionista, con el objetivo de mantener a Estados Unidos fuera de la Segunda Guerra Mundial y consolidar su propio poder en Europa. Lindbergh, bajo la influencia de Hitler, implementa políticas antisemitas que ponen en peligro a la comunidad judía en Estados Unidos. Roth utiliza esta trama para explorar cómo la intervención extranjera y las alianzas políticas pueden influir dramáticamente en el curso de una nación.
Por otro lado, en 2016, múltiples informes sugieren que Rusia, bajo la dirección de Putin, llevó a cabo una campaña de desinformación y hackeo destinada a influir en el resultado de las elecciones estadounidenses. Las tácticas incluyeron la propagación de noticias falsas y el uso de redes sociales para sembrar discordia entre los votantes, con el fin de favorecer a Donald Trump sobre Hillary Clinton.
Ambos casos reflejan preocupaciones sobre la soberanía electoral y cómo los líderes extranjeros pueden manipular el sistema político de otra nación para sus propios fines. Además, estos paralelismos resaltan el temor y la vulnerabilidad de una sociedad frente a las amenazas externas y las divisiones internas, lo que es un tema central en la obra de Roth.
Philip Roth (1933-2018) fue un escritor estadounidense y una de las figuras más influyentes de la literatura del siglo XX. Conocido por su estilo incisivo y su capacidad para explorar temas complejos como la identidad, la política y la sexualidad, Roth ganó numerosos premios, incluyendo el Premio Pulitzer por «Pastoral americana» en 1997. Su obra, a menudo centrada en personajes judíos estadounidenses, se destaca por su agudeza psicológica y su profunda ironía. Libros como «El lamento de Portnoy» y «La conjura contra América» lo consagraron como un maestro de la narrativa contemporánea.
La novela es contada desde la perspectiva del propio Philip Roth como un niño judío de siete años que vive en Newark, Nueva Jersey. A través de sus ojos, Roth nos muestra el creciente clima de antisemitismo y paranoia que invade a su familia y a la comunidad judía estadounidense en general. Su padre, Herman, es un patriota estadounidense que no puede soportar la idea de un presidente que parece simpatizar con Hitler. La madre, Bess, se esfuerza por mantener la unidad y la cordura de la familia a medida que la situación empeora. Su hermano mayor, Sandy, inicialmente seducido por la promesa de asimilación que ofrece el nuevo gobierno, se convierte en un aprendiz en una granja en Kentucky, alentado por un programa diseñado para «americanizar» a los jóvenes judíos.
Roth no solo describe la desintegración de la familia, sino que también pinta un cuadro más amplio del impacto de las políticas de Lindbergh en la sociedad estadounidense. Figuras públicas como el rabino Lionel Bengelsdorf apoyan al nuevo presidente, argumentando que la comunidad judía debe adaptarse y colaborar. Mientras tanto, otros, como el famoso periodista Walter Winchell, luchan contra la administración, lo que eventualmente conduce a su muerte y a un mayor temor entre los judíos estadounidenses.
La fuerza de la novela reside en su capacidad para hacerte cuestionar no solo la historia que conocemos, sino también la fragilidad de la democracia y cómo fácilmente puede ser socavada por el miedo y el odio. Roth logra capturar la angustia de una familia, y de una nación, enfrentada a la posibilidad de un futuro oscuro y desconocido. Es un relato sobre la identidad, el patriotismo y los peligros del extremismo.
El estilo de Philip Roth en «La conjura contra América» se caracteriza por una prosa directa y evocadora, combinando lo personal con lo histórico de forma magistral. La estructura de la novela es fluida y accesible, permitiendo que los lectores se sumerjan en un relato alternativo donde los hechos imaginarios se entrelazan con detalles reales. Roth construye sus personajes con profundidad y sutileza; cada miembro de la familia Roth reacciona de manera única a las circunstancias, reflejando la diversidad de respuestas humanas ante el miedo y la incertidumbre. La perspectiva del niño Philip Roth agrega una capa de inocencia y vulnerabilidad que resuena a lo largo de la novela, invitando a los lectores a explorar temas complejos como el antisemitismo, el patriotismo y la identidad. Roth consigue, con su estilo inconfundible, crear una obra poderosa que atrapa al lector desde el principio hasta el final.
Si te gustan las historias que te hacen pensar, que te desafían a considerar «¿qué pasaría si?», y que ofrecen un reflejo inquietante de nuestra propia realidad, «La conjura contra América» es una novela que no te puedes perder. Te hará apreciar la importancia de la diversidad y la inclusión en nuestra sociedad, recordándonos que la historia puede tomar giros inesperados cuando menos lo esperamos.¡Te leo!