
“El silencio y la cólera” de Pierre Lemaitre es la segunda entrega de una saga que sigue a la familia Pelletier en la Francia de los años 50. Con un ritmo vertiginoso y lleno de giros inesperados, Lemaitre utiliza herramientas del género policial para escribir una historia que va más allá del género. La novela, rica en personajes complejos y tramas entrelazadas, ofrece, además de investigaciones policiales sobre crímenes, una crítica aguda de la dominación masculina, los derechos laborales, el consumismo y el cambio cultural en una década tumultuosa.
Me sorprendí al leer las primeras páginas de la novela, pues los personajes se me hacían conocidos. Temiendo haberla leído ya, me dirigí a mi BookBuddy (app donde se encuentra catalogada mi biblioteca) y, con la pena por mi memoria de teflón, caí en la cuenta de que “El silencio y la cólera” era la continuación de “El ancho mundo”, que había leído apenas el pasado mes de abril de 2023.
Sin saberlo, me había resistido a la lectura de “El silencio y la cólera” con el débil argumento de que ya había leído demasiadas novelas de Pierre Lemaitre y había millones de libros que aún no he leído de autores inéditos. El caso es que la reciente novela de Lemaitre llevaba algunos meses en mi mesa, rebelándose a ocupar su lugar en el librero junto con las otras novelas del escritor francés, y en contra de mis intenciones, y conociendo además su talento para atraparte desde la primera página, me atreví a abrirla. Y aquí me tienes, comentando contigo “El silencio y la cólera”.
Pierre Lemaitre (París, 1951) es un escritor francés reconocido por su habilidad para combinar géneros literarios con profundidad emocional y crítica social. Inicialmente conocido por sus novelas policiales, Lemaitre ganó el prestigioso Premio Goncourt en 2013 por “Nos vemos allá arriba”, que lo consolidó como un autor de renombre en la literatura francesa. Su estilo es notable por su aguda observación social, su capacidad para crear personajes complejos y su narrativa envolvente.
Yo lo conocí con sus policiales: ‘Irène’, ‘Alex’, ‘Rosy & John’ y ‘Camille’, las cuatro de la serie del comisario Camille Verhoeben. Después, ya consagrado como autor del género negro, su carrera literaria dio un vuelco asombroso con la aparición de la ya citada ‘Nos vemos allá arriba’, primer volumen de una aclamada trilogía sobre el período de entreguerras titulada «Los hijos del desastre» y editada por Salamandra, que sigue con ‘Los colores del incendio’ y ‘El espejo de nuestras penas’. También leí ‘Vestido de novia’, ‘Tres días y una vida’, ‘Recursos inhumanos’ y tengo sobre mi escritorio como obra de referencia a la que acudo constantemente su ‘Diccionario apasionado de la novela negra’, un documentado y emotivo homenaje al género negro.
“El silencio y la cólera” sigue la historia de la familia Pelletier, encabezada por Louis y Angèle, quienes manejan la jabonería familiar en Beirut en los años 50. Mientras tanto, en Francia se entrecruzan varias tramas centradas en sus tres hijos: François, un periodista involucrado en una complicada relación con su novia Nine, que es alcohólica y cleptómana; Hélène, periodista en el mismo diario que su hermano, que investiga los dramas de Chevrigny, un pueblo condenado a desaparecer bajo las aguas de una presa en construcción; y Jean, el mayor, un personaje perturbado y violentamente impulsivo, atrapado en un matrimonio infeliz con Geneviève, una verdadera bruja, despótica, dominante y cruel, que ejerce un control severo sobre su esposo. A pesar de su naturaleza psicopática, Geneviève es madre —y escribo “madre” entre comillas— de una hija pequeña y está esperando otro bebé.
Estos personajes están entrelazados con otros, como Georges Guénot, gerente de la nueva tienda de Jean, que trata a las empleadas con condiciones laborales deplorables y amenaza con poner en peligro la inauguración del comercio; el inspector Armand Palmari, un siniestro funcionario obsesionado con combatir el aborto en una época en que esta práctica era ilegal en Francia; y el ingeniero Destouches, responsable del proyecto de construcción de la presa que inundará el pueblo de Chevrigny. Con ellos y muchos más, Lemaitre logra crear una narrativa rica en drama social y exploración de temas como el cambio cultural, el consumismo y las tensiones personales y profesionales.
Lemaitre ofrece una narrativa intensa, vibrante y dinámica que mezcla giros inesperados, tensiones sociales y una aguda crítica a la sociedad de la posguerra. A través de la profundidad con que construye a sus personajes, explora temas como el consumo masivo, la lucha de las mujeres por sus derechos y los efectos devastadores del progreso desenfrenado. Con su prosa vívida y detallada, casi cinematográfica, creando imágenes y escenas que resuenan con gran claridad en tu mente, y su estilo característico, Lemaitre, que combina elementos de novela negra, del folletín y la novela histórica, nos ofrece una obra apasionante que captura la esencia tumultuosa de una década marcada por profundos cambios sociales y culturales.
Si me preguntas si es necesario leer primero “El ancho mundo”, te contesto que no, pero te lo recomiendo. Pierre comentó en una entrevista que en el proyecto “… todos sus miembros están vinculados por los hechos históricos, pero, en paralelo, cada volumen es autónomo.” Este proyecto literario tan ambicioso -parece que será una tetralogía- demanda un esfuerzo de organización complejo, con títulos independientes pero que siguen una cronología y una trama común, con la participación de los mismos personajes que comparten intereses, ofreciendo un conjunto coherente de novelas que se complementan entre sí. Mientras te decides, ¡Te leo!