Afrontar la pérdida de un ser querido es una experiencia universal y profundamente personal. En “Dios fulmine a la que escriba sobre mí” Aura García-Junco nos invita a una lectura íntima y reflexiva sobre la muerte de su padre, explorando el duelo, las preguntas que quedaron sin plantearse, la insalvable distancia que se formó con el paso de los años a través de una herencia tan anticipada como inevitable: una vasta biblioteca.

He leído varios libros que tratan sobre el duelo por la pérdida de un ser querido. La literatura acerca del duelo es un campo amplio que abarca una variedad de géneros, estilos y perspectivas. Las razones por las que un escritor canaliza su experiencia de duelo a través de la escritura son muchas, pero creo que la mayoría buscan arrancar un proceso de sanación y descubrimiento.

Sin pretender elaborar una lista exhaustiva y muy a bote pronto, recuerdo libros de escritores sobre su padre: “La invención de la soledad” de Paul Auster; “Patrimonio” de Philip Roth; “La muerte de mi padre” de Karl Ove Knausgård; “La figura del mundo” de Juan Villoro; “Examen de mi padre” de Jorge Volpi; “Orfandad” de Federico Reyes Heroles. La verdad es que la lista es larga: “El olvido que seremos” de Héctor Abad Faciolince, “Tiempo de vida” de Marcos Giralt Torrente, “Adiós a los padres”, de Héctor Aguilar Camín y “Experiencia” de Martin Amis. Y también existe mucha literatura escrita por autoras sobre su madre: “Tú no eres como otras madres”, de Angelika Schrobsdorff , “Apegos feroces”, de Vivian Gornick, “También esto pasará”, de Milena Busquets, “El club de los mentirosos”, de Mary Karr, “Una muerte muy dulce”, de Simone de Beauvoir , “No he salido de mi noche”, de Annie Ernaux, “El vino de la soledad”, de Irène Némirovsky.

Y sí, he leído y recuerdo muchos libros escritos por autores sobre sus padres y de autoras sobre sus madres, pero libros de una escritora sobre su padre no vienen pronto a mi mente, aunque sé que si le escarbo, los voy a encontrar. Mientras escribo este texto, intenté recordar sin lograrlo dónde me enteré de que «Dios fulmine a la que escriba sobre mí» trata sobre el proceso de duelo de la autora por la muerte de su padre, cuya herencia material consistió en su biblioteca, pero tengo claro que en cuanto supe de esto, la compra fue inmediata. Soy padre de dos hijas y sé que el destino de mi biblioteca estará en sus manos.

La sutil similitud de situaciones entre mi vida y el tema de la obra de Aura me inquieta. Como padre de dos hijas, con una extensa biblioteca que representa una parte esencial de mi legado, encuentro una conexión con la historia de Aura. Su exploración del vínculo con su padre a través de los libros me hace reflexionar sobre mi propia relación con mis hijas y el significado emocional de la herencia que les dejaré. Esta conexión me afecta y me preocupa, pues sé que ellas saben que voy dejarles algo más que palabras impresas, y que aunque esos miles de libros reflejen una parte de mi vida y mis pensamientos, difícilmente podrán conservarlos, como Aura, por razones de espacio.

Aura García-Junco (Ciudad de México, 1988) escribe novela, ensayo y guión. Ha publicado las novelas “Anticitera, artefacto dentado” (2019) y “Mar de piedra” (2022); la colección de ensayos “El día que aprendí que no sé amar” (2021), y el libro autobiográfico “Dios fulmine a la que escriba sobre mí” (2023). Hija de un promotor cultural y escritor y una psicóloga, creció en un hogar repleto de libros. Su padre era Juan Manuel García-Junco, más conocido como H. Pascal, autor de novelas de ciencia ficción y un poemario.

«Dios fulmine a la que escriba sobre mí», la obra íntima y conmovedora de Aura García-Junco, nos conduce por un peregrinaje emocional a través de la pérdida y el redescubrimiento. Con una biblioteca como legado de su padre, Aura emprende un viaje de introspección mientras explora las páginas que una vez él tocó. Este libro es mucho más que una exploración del duelo; es un testimonio de cómo los libros pueden conectar generaciones, iluminando los rincones más oscuros de nuestras relaciones.

Con una narrativa que fusiona ensayo, autobiografía y novela, García-Junco teje una historia polifónica que resuena con cualquier lector que haya enfrentado la pérdida y buscado sentido en las palabras y recuerdos dejados atrás. Su prosa evocadora nos invita a reflexionar sobre el poder transformador de la escritura y la importancia de confrontar nuestro pasado para abrazar nuestro presente. «Dios fulmine a la que escriba sobre mí» es un recordatorio conmovedor de que, aunque nuestros seres queridos puedan partir, su legado perdura en las historias que compartimos y las memorias que atesoramos.¡Te leo!