Quedé fascinado. En las páginas de «Bel Ami», de Guy de Maupassant, se entreteje una trama fascinante donde la ambición y el encanto se entrelazan en un París decadente del siglo XIX. En la novela, Maupassant despliega su maestría literaria, revelando los oscuros secretos de la alta sociedad y explorando las complejidades de la naturaleza humana, en un viaje a través de los dramas y las intrigas de una época marcada por la corrupción y la ambición desmedida.

No había leído nada de la obra de De Maupassant, y, de nuevo, gracias a María, la booktuber creadora del canal “Cumbres Clásicas” fue que me animé a sumergirme en lo que me resultó una experiencia literaria tan cautivadora, que no quería que la novela terminara. Hay que agradecer siempre los esfuerzos de booktubers como María, por ser faros literarios, que dedican parte de su tiempo a guiar a otros lectores. Sus sugerencias han enriquecido mi experiencia de lectura, llevándome a explorar mundos literarios fascinantes que de otra manera habrían permanecido fuera de mi alcance. Gracias María por iluminar mi camino literario.

Guy de Maupassant (1850-1893) fue un destacado escritor francés del siglo XIX, conocido por su maestría en el realismo y el naturalismo. Discípulo de Gustave Flaubert, Maupassant escribió más de 300 cuentos y seis novelas, destacando por su habilidad para explorar la complejidad de la naturaleza humana y las sutilezas de la sociedad de su tiempo. Entre sus obras más reconocidas se encuentra «Bel Ami» y «Cuentos de la Bécasse».

«Bel Ami» se desarrolla en la París de la década de 1880 y sigue la historia de Georges Duroy, un exsoldado pobre y ambicioso. Duroy, desesperado por mejorar su posición social, utiliza su encanto y atractivo físico para ascender rápidamente en la jerarquía social parisina. Comienza trabajando como recadero de su amigo, el periodista Charles Forestier, y aprovecha sus habilidades de seducción para ganarse el favor de mujeres influyentes, incluyendo a Clotilde de Marelle y Virginie Walter, esta última esposa del dueño del periódico «La Vie Française», donde Duroy le hace los mandados a Forestier.

A medida que avanza en su carrera periodística, Duroy se ve inmerso en un mundo de intrigas, corrupción y relaciones clandestinas. Su ascenso está marcado por la manipulación y el oportunismo, dejando a su paso corazones rotos y enemigos resentidos.

El oportunismo de Duroy queda señalado en sus intentos de seducir a Madeleine Forestier, esposa de Charles Forestier, el amigo que le tendió la mano para que ingresara a trabajar al “Le Vie Française”. Madeleine, aunque resiste los esfuerzos del arribista, muestra cierto interés debido, quizá, a su carisma y atractivo físico, y lo mantiene cerca por una combinación de razones estratégicas y pragmáticas.

Por que resulta que Madeleine es una mujer sagaz y consciente de las limitaciones sociales de la época, pero con un talento periodístico y una influencia en los círculos políticos y editoriales que resultó clave en el éxito de su marido, y que desempeñará un papel similar en el ascenso meteórico de George Duroy.

Esta dinámica subraya la habilidad de Madeleine para navegar eficazmente en el mundo del periodismo y ejercer influencia en las decisiones clave. La repetición de este patrón con ambos hombres refuerza la imagen de Madeleine como una figura estratégica y poderosa en el ámbito periodístico, independientemente del periodista con el que esté asociada en un momento dado en la trama.

La historia se desenvuelve en medio de tensiones políticas y sociales, revelando la taimada naturaleza de Duroy mientras lucha por consolidar su posición en la alta sociedad. Aunque la historia se centra en la carrera de George Duroy y su ascenso social, Madeleine Forestier, con su agudo ingenio y talento periodístico, actúa como la verdadera impulsora detrás de los éxitos de Charles y George, desafiando los roles tradicionales de la época al destacarse como una mujer influyente en un campo dominado por hombres.

Madeleine Forestier podría considerarse una figura adelantada a su época, desafiando las expectativas de género, que con su agudeza y habilidades profesionales, termina ofreciéndote un personaje femenino que desafía las expectativas de su tiempo. Su capacidad para influir en las decisiones editoriales con su agudo ingenio y talento, manejando estratégicamente la información, subraya este papel como figura clave en los logros de Forestier y Duroy. Desde una perspectiva del feminismo del siglo XXI, podría argumentarse que Madeleine Forestier desempeña un papel esencial y empoderado en «Bel Ami».

“Bel Ami” es una obra maestra, escrita con una prosa clara, precisa y efectiva, que pone de manifiesto la crítica de Maupassant hacia la sociedad parisina de la época, destacando la superficialidad, la ambición y la falta de escrúpulos, a la vez que nos ofrece una aguda mirada con descripciones detalladas de la vida cotidiana parisina del Siglo XIX, centrada en mostrar las complejidades de la naturaleza humana sin adornos, permitiendo que la historia y los personajes se desarrollen de manera vivida y realista, lo que te provocará, como a mi, una impresión duradera. Te leo!