Qué rápido están pasando los días. Y además, que intensos. Tres días sin escribir y ni cuenta me había dado. Pasa todo y nada. Mi hija Eugenia acaba de regresar a Austin, y la verdad, me quedo triste, muy chipi porque regreso a la orfandad de hijas. Estefanía se regresó al Defectuoso desde los primeros días del año, así que de nuevo con las hijas fuera, y uno batallando con la nostalgia y la tristeza.
Bendita tecnología que me permite estar más o menos en contacto con ellas, ya sea por Facebook, por el iChat o simple correo electrónico. No sé como le harían en el pasado los padres, pero los de ahora tenemos muchas alternativas y además económicas, para mantenerse siempre juntos y enterados de que andamos haciendo.
En fin. Un pequeño desahogo…..

Gracias tocaya – me llamo Humberto Antonio – por tus comentarios y por leerme desde Sevilla, donde anduve por aquel siempre recordado 2002. Ojala y sigas escribiendo, posteando aquí. Te estaré muy agradecido. Y en cuanto a la política: adrenalina pura.
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Hola Humberto, soy Antonia y sigo tu blog hace algún tiempo desde España. Tienes unas hijas encantadoras. Es lógico que las eches de menos. Yo no sé cómo me las apañaría si tuviera a mi hija o a mi hijo lejos de mí.
No practico mucho lo de realizar comentarios en los lugares que visito en la red, pero prometo hacer alguno de vez en cuando en el tuyo; aunque como no tengo ni idea de vuestra vida política lo tengo complicado ¿no te parece? ja, ja.
Saludos desde Sevilla
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